- Sé quien eres, conozco tu historia, tu procedencia, todo. No hace falta que uses este disfraz de terrícola comigo, te he reconocido, eres un Außerirdisch del planeta Üthcenbrandghshtein, lo se todo acerca de vuestra existencia. Por cierto, los humanos acostumbramos a llevar vestimentas.
El joven Atchung se quedó patidifuso. Le preguntó quien era, cuando se lo dijo no se lo pudo creer. En Üthcenbrandghshtein, Martí Anglada es como una deidad suprema, como Dios pero mucho mayor. Las chicas dicen que es un "cueraso" (*eugh*), los hombres le comparan con la perfección, en la religión es como el equivalente a Jesús... Anglada conocía a los Außerirdisch puesto que, ahora que estaba jubilado, dedicaba su tiempo a obserbar planetas con un telescopio del año 2045, algo aticuado pero aun a la vanguardia. Ahí, visionó el vuelo espacial a Marte en alemania en el ya mencionado año 2047 (Nota Nº2: En el momento de la conversación con Martí Anglada y Katipen Atchung estaban en el año 2053). Se dio cuenta de que se dejaron al astronauta Haselnotten flotando al acelerar hacia la Tierra. Vió que cayó al agujero negro y el día siguiente por la noche le dió por visionar otros planetas como el recientemente descubierto Apolo y luego Saturno, en el cual pudo diferenciar a Haselnoten fornicando con una roca. Siguió observando a menudo siguiendo la historia que conocemos todos. De hecho, fué capaz de comunicarse con ellos gracias a un aumento de lente que compró capaz de capacitar su telescopio a tal grado de poder leer en un teléfono con pantalla LCD el prefijo de los teléfonos ütchenbrandghshteinses (Nota Nº3: Es +49) y consiguió el teléfono que marcaba para que su poseedor le mandara información en secreto. Así, ambos llegaron a su destino. La morada de Martí
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